Fundada hace 80 años, la compañía descartó cualquier alternativa de continuidad.
El final de una historia industrial que comenzó en 1940 quedó sellado con un anuncio que sacudió al sector manufacturero argentino. Fate, una de las principales fabricantes locales de neumáticos, confirmó el cierre definitivo de su planta en Virreyes, partido bonaerense de San Fernando, y el despido de sus 920 trabajadores. La decisión implica la liquidación total del negocio y marca un punto de inflexión en medio de un escenario atravesado por el aumento de las importaciones y la fuerte competencia externa, especialmente de cubiertas provenientes de China.
























