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Ocho años abrazando la vida: El Hogar de Cristo María Inmaculada celebró un nuevo aniversario en Concepción

Con una Santa Misa cargada de emoción y un almuerzo compartido en calle Italia, el Hogar de Cristo María Inmaculada celebró sus 8 años de presencia y servicio en la ciudad de Concepción, consolidándose como una de las obras solidarias y pastorales más profundas del sur tucumano.
SOCIEDAD19 de mayo de 2026Vientos Tucumanos NoticiasVientos Tucumanos Noticias

Hogar“Juntos hacemos posible la esperanza”, fue uno de los mensajes que atravesó la jornada y que resume el espíritu de esta misión nacida por impulso del recordado Monseñor Melitón Chávez.

Con una Santa Misa cargada de emoción y un almuerzo compartido en calle Italia, el Hogar de Cristo María Inmaculada celebró sus 8 años de presencia y servicio en la ciudad de Concepción, consolidándose como una de las obras solidarias y pastorales más profundas del sur tucumano.
“Juntos hacemos posible la esperanza”, fue uno de los mensajes que atravesó la jornada y que resume el espíritu de esta misión nacida por impulso del recordado Monseñor Melitón Chávez. A su lado comenzó este camino el Pbro. Fabián Brito, quien continúa acompañando y fortaleciendo esta tarea junto al actual Obispo de la Diócesis de Concepción, José Antonio Díaz.
El Hogar de Cristo trabaja silenciosamente en la contención y acompañamiento de personas atravesadas por situaciones de extrema vulnerabilidad, consumos problemáticos, pobreza, soledad y exclusión social. Bajo el lema “recibir la vida como viene”, la misión busca tender una mano concreta desde la escucha, el afecto y la presencia humana, muchas veces lejos de los reflectores y la exposición pública.
En Concepción, esta obra fue creciendo con los años y ya se replica en distintas parroquias y espacios comunitarios. También se extiende a iniciativas como “Abrazo Materno”, destinada al acompañamiento de mujeres embarazadas en situación de vulnerabilidad, además de la ayuda permanente a personas en situación de calle y familias que necesitan contención espiritual, emocional o material.
Quienes forman parte de esta tarea destacan que el verdadero sentido del servicio está en el encuentro con el otro, en la solidaridad desinteresada y en el compromiso cotidiano de la Iglesia Católica de estar cerca de quienes más sufren.
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