A partir de esa presentación, el fiscal federal Rafael Vehils Ruiz llevó adelante una serie de medidas de prueba orientadas a reconstruir el circuito del dinero: requirió informes bancarios, analizó ejecuciones presupuestarias, tomó declaraciones testimoniales y examinó la evolución patrimonial de los funcionarios involucrados.













El municipio de Monteros era uno de los denunciados.








