El Ministerio Fiscal imputó este domingo a Mario Oscar Ferreyra, de 31 años, conocido como el “Hijo del Malevo”, por un robo agravado con arma blanca ocurrido en San Andrés, en un hecho que terminó con una víctima herida y daños en una ferretería. La Justicia ordenó su prisión preventiva por 30 días, mientras

continúa la búsqueda de su presunto cómplice.
La acusación fue formulada por la Unidad Especializada de Robos y Hurtos I, a cargo de María del Carmen Reuter, durante una audiencia en la que se detalló un episodio considerado de alta gravedad por la violencia desplegada.
Según expuso la auxiliar de fiscal Jessica Corti, el hecho ocurrió el domingo 5 de abril, alrededor de las 21:30, en una vivienda ubicada sobre avenida 30 de Noviembre al 900, donde también funciona una ferretería.
De acuerdo a la reconstrucción del caso, Ferreyra llegó al lugar junto a otro hombre aún no identificado a bordo de un Chevrolet Aveo gris. Ambos descendieron del vehículo y solicitaron ingresar al comercio. Ante la negativa del propietario, la situación escaló rápidamente: los dos sacaron cuchillos tipo carnicero y atacaron a la víctima.
Siempre según la acusación, fue Ferreyra quien le aplicó una puñalada en la espalda, mientras su cómplice lo sujetaba, provocándole además rasguños en el abdomen. El hombre logró escapar y refugiarse en la casa de una vecina, lo que evitó consecuencias aún más graves.
Tras la agresión, los acusados rompieron el frente del local, ingresaron y sustrajeron distintos elementos, entre ellos un parlante portátil, un juego de ollas, dos garrafas y una potencia, para luego darse a la fuga en el mismo vehículo.
Desde la Fiscalía remarcaron que el delito presenta múltiples agravantes, entre ellos el uso de armas blancas, la actuación en grupo, el horario nocturno y las lesiones ocasionadas. Además, se indicó que Ferreyra cuenta con antecedentes penales, ya que en julio de 2022 fue condenado a tres años de prisión de ejecución condicional.
La jueza interviniente consideró que el imputado presenta un “patrón de violencia”, y si bien la Fiscalía había solicitado 45 días de detención, resolvió dictar la prisión preventiva por 30 días mientras avanza la investigación. La defensa, por su parte, dejó planteada la intención de impugnar la medida.
























