La medida fue ordenada por la Justicia luego de la denuncia de Fabricio Álvarez, quien aseguró haber sido golpeado, encerrado en la caja de una camioneta y abandonado en un descampado. La causa está caratulada como privación ilegal de la libertad.
El mecanismo establece que la compañía eléctrica deberá actuar como agente de retención y depositar el dinero en la cuenta judicial destinada a los niños. Si el padre sigue sin pagar, podrían cortarle el suministro.