"Son responsables de mi vida": Terrible relato de una tucumana acosada desde hace más de un año

Florencia, una profesora de inglés, denunció más de 20 veces a un alumno particular y la Justicia decidió que el hombre sea declarado inimputable. Similitudes con el caso de Paola Tacacho.
Poder Judicial tucumano
Poder Judicial de Tucumán

Un nuevo caso de acoso en Tucumán tiene como protagonista a otra profesora de inglés. Florencia contó que en el lapso de un año denunció más de 20 veces en la Justicia tucumana a un alumno particular, un joven de 28 años, al que le dio una sola clase. Hasta el día de hoy continúa siendo acosada, mientras que la Justicia sobreseyó al joven que fue denunciado.

"Fue una clase virtual que di por pedido de la señora Estela de Ávila, que fue rectora en una institución que trabajé. Le di una primera clase virtual a este chico de 28 años y había que ver si yo podía descargar de internet un material para que trabajemos", comenzó su relato la docente en diálogo con Telefé Tucumán. "Al otro día me escribió diciéndome que estaba abajo de mi domicilio, el cual yo nunca le di y no sé cómo averiguó. Sabía el domicilio pero no sabía el piso, por lo que dijo por teléfono que quería (saber) el piso para subir a darme el material. Yo le digo que no le iba a dar el piso, que más tarde lo enviaría a buscar con un servimoto y me dijo que no tenía las copias, o sea que lo que quería era subir. Yo ya ese mismo día le dije no lo iba a atender", agregó.

"Tuve más de 16 llamadas de cuatro números diferentes y cuando yo atendía me cortaban. Comenzó durante cuatro o cinco días esa situación repetida, hasta que lo denuncié".

Luego de la denuncia, Florencia explica que la situación se agudiza pero ya de forma anónima, incluso hasta recibe amenazas de la madre del chico de 28 años, mientras que el padre le pedía tranquilizarse pero que a su vez la cuestionaba "la capacidad de aprender del hijo" y que no lo iba a permitir. "Yo le dije que bajo ningún punto de vista cuestiono, simplemente le pido que se aleje porque no voy a seguir dándole clases ante estas invasiones", puntualizó.

A partir de ese momento, la docente de inglés también manifiesta que "comenzaron los hackeos a mis cuentas, amenazas de muertes, simbólicas y directas", además de llamadas de diferentes número e incesantes. "Me mandaban mensajes en la calle diciéndome que me estaban viendo, pero en el acto mi teléfono era hackeado y yo perdía la prueba. Tuve que desechar cuatro o cinco teléfonos", dijo.

La causa en la Justicia

"Esta causa ya pasó por las tres fiscalías de género, las cuales ninguna actuó con perspectiva de género, ninguna cumplió con las obligaciones que tienen. Ni la fiscalía, ni el Poder Judicial, ni el Ministerio Público Fiscal, ni el Estado argentino", expuso.

Y detalló: "La primer fiscalía, de Gerardo Salas, archivó la causa. Logramos que se desarchive, porque por supuesto que no cumplía con las condiciones para que sea archivada, que es que la investigación esté realmente terminada, que se hayan agotado todas las instancias de investigación, que haya un autor y que esto esté resuelto. La Jueza (Isolina) Apás Pérez de Nucci, que creo que fue la única que como mujer tuvo una mirada de género, desarchivó la causa. Esto pasó a la fiscalía del Dr. Sale, quien se inhibió por presiones de la defensa del acusado, aceptaron por su inhibición y por lo tanto de nuevo me quedé sola. Pasó a la fiscalía del Dr. Zapata, con quien estamos ahora. El fiscal Zapata se quiso inhibir antes de tomar la causa, eso fue realmente llamativo. No aceptaron su inhibición. En el acto llamó a una junta médica y declaró inimputable al primer acusado".

"La fiscalía el día miércoles me notifica sobre el archivo de la causa, alegando que ya se han agotado todas las instancias de investigación. No hay autor. Lo que se han investigado son los chips desde lo que me llaman y me cortan, pero claramente son chips descartables que no guían a nadie. ¿Qué es lo que pasa? Por ejemplo Uber (empresa de Tecnología que facilita, por medio de su aplicación, que conductores privados encuentren personas que necesitan viajes seguros y confiables), me ha enviado un mail con el USO horario, IP y compañía telefónica desde el cual entran a mi cuenta de Uber para monitorear los movimiento. Este mail no ha sido peritado jamás y hay reiteradísimos pedidos de que se haga, porque ahí voy a dar con un autor que está monitoreando mis movimientos. La fiscalía archiva la causa sin saber esto, entonces no están investigando a fondo, no están agotadas las instancias de investigación", sostuvo de manera contundente Florencia.

"Por lo menos que demuestren que son responsables, porque son responsables sobre mi vida. Si a mi me sucede algo, no han hecho todo lo que pueden hacer por mí y no me están brindando una respuesta de quién es la persona que me está monitoreando de forma permanente hace más de un año".

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