Conforme a la acusación formulada en la instrucción, el hecho aconteció el 20 de diciembre de 2022, oportunidad en la que dos hermanos -identificados por sus iniciales como VHG y FLL- junto al conductor de un automóvil de alquiler, JRO, fueron interceptados y privados de su libertad en la localidad de Los Lunas, en Santa Ana.
La maniobra se inició bajo el ardid de concretar un cobro comercial por materiales de construcción, momento en el cual los damnificados fueron abordados con armas de fuego y trasladados por la fuerza en distintos vehículos.
Las víctimas permanecieron cautivas durante aproximadamente dos horas dentro de un galpón con piso de cemento. Durante ese lapso, los captores establecieron comunicación telefónica con el padre de los jóvenes y le exigieron la suma de siete millones de pesos a cambio de la liberación de los rehenes, según se determinó en la instrucción en su momento del fiscal Agustín Chit. En la pieza acusatoria se asentó que el comerciante reconoció por vía de audio a uno de los interlocutores, al tiempo que se le impartieron directivas para efectuar la entrega del dinero en las inmediaciones de la ruta nacional 38.
Ratificación testimonial
Tras las comunicaciones intimidatorias, los tres secuestrados fueron retirados del lugar con los ojos vendados a bordo de rodados y trasladados por caminos secundarios hasta ser abandonados en un sector rural de Gastona Sur, donde lograron guarecerse y requerir asistencia vecinal sin que se hubiera concretado el pago del rescate.
En esta primera jornada procesal, tras la lectura de las acusaciones y la negativa de declarar manifestada por el imputado en ejercicio de su garantía constitucional, el tribunal receptó las declaraciones de VHG, FLL y JRO, quienes ratificaron en el recinto las circunstancias de modo, tiempo y lugar del suceso ilícito ventilado en el debate.




















