


José María Rossi: “Partir es morir un poco”
Vientos Tucumanos Noticias
“La verdad que he disfrutado mucho en estos casi veinte (20) años, en la Diócesis de Concepción donde aprendí mucho, estoy muy agradecido de todos y quiero mucho a su gente” afirmó el Obispo Emérito José María Rossi, en la última Misa concelebrada en la Iglesia Catedral junto a Mons. José Melitón Chávez.
"Voy a extrañar las calles tranquilas de Concepción, los caminos que recorrí en la búsqueda de cada comunidad, parroquias, las familias, los mates, el pan casero, las tortas, las empanadas, más todo lo que he podido compartir con la gente, lo llevo puesto.
Veinte años muy fuertes, muy lleno de lindos recuerdos de la gente".

Vientos Tucumanos te comparte segmentos de la homilía del Obispo José María Rossi, en la Solemnidad de la Santísima Trinidad.
Mons. José María Rossi: La fiesta de hoy, la fiesta de la Santísima Trinidad como cuando en el catecismo estudiamos el misterio de Dios, nos enseñaban este misterio Dios, es un solo Dios en tres personas distintas misterio que no podemos llegar a comprender nunca.
Dios es uno en tres personas, pero aunque no lo comprendemos a este misterio sin embargo él está presente en toda nuestra vida. Somos bautizados en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo y con estas mismas palabras nosotros comenzamos siempre nuestra oración.

La Trinidad, este misterio de Dios está presente siempre, siempre, en nuestra vida cristiana de todos los días.
Dios le dijo a Moisés “El Señor es un Dios compasivo y bondadoso” Dios que siente compasión por nosotros, de nuestra debilidad, de nuestro sufrimiento, de nuestra fragilidad, bondadoso, eso tiene en su corazón, bondad para con nosotros.
Dios es lento para enojarse, no se enoja con nosotros porque tiene en su corazón abundancia de amor.
“El Señor es un Dios compasivo y bondadoso, lento para enojarse, prodigo en amor” le sobra amor para nosotros.
Jesús dijo “Dios amó tanto al mundo, no solo a su pueblo sino a toda la humanidad, Dios amó tanto al mundo que envío a su hijo”, ¿para que lo envío? Para que el que crea en el él, no muera.
Envió a su hijo para que tengamos vida, no envío a su hijo para juzgar al mundo, sino para que el mundo se salve por él.
Este es el misterio de Dios, el amor que él nos tiene, amor infinito tan grande que no lo podemos medir, y este proyecto de Dios tiene para nosotros también un proyecto de vida.

“Alégrense, Dios nos llena el corazón de alegría, nosotros tenemos que aprender a tener el corazón lleno de alegría cuando nos encontramos con Dios, por este misterio de Dios amor, pero también trabajen para alcanzar la perfección.
“Anímense unos a otros, sean capaces de acompañarse de animarse, cuando esta desanimado los hermanos tienen que animarnos, darnos fuerzas, ánimos para poder seguir adelante, vivan en armonía y en paz”
Si caminamos en esa dirección el Dios de la paz estará con ustedes, creando armonía y en paz, Dios está con nosotros, no solo en nuestro corazón sino en el corazón de nuestras familias, y en todos los lugares donde nosotros convivimos.
Y ahí aparece nuevamente el saludo inicial “La gracia del Señor Jesús, el amor de Dios y la Comunión del Espíritu Santo, estén con todos ustedes”.


Papa León XIV invita a los católicos a preguntarse quién es Jesús en sus vidas

El Papa León XIV envió 100.000 euros a Colombia para asistencia tras el terremoto

"Hay un pueblo cansado de promesas incumplidas": Jorge García Cuerva, en San Cayetano

Conocido como “el Santo de la Divina Providencia”, la advocación de San Cayetano fue traída por Mama Antula en 1793.

“Si deseáramos los bienes espirituales con la misma intensidad con que deseamos los bienes materiales, nuestras prioridades cambiarían”

"Lo que parecía una travesura pasa a ser un delito", advirtió una de las máximas autoridades de la Justicia en Tucumán

Jaldo y Chahla inauguraron el nuevo "Paseo Alberdi IA" en pleno centro de la capital tucumana

El arzobispo de Córdoba, Ángel Sixto Rossi: A los millones que el Gobierno dice que sacaron de la pobreza "los han puesto en la miseria"

El empresario Blaquier concretó la compra del histórico ingenio La Corona en Concepción








