Seguinos en nuestras redes sociales...         
Facebook_logoinstagramtwitterYOUTUBEee

Mons. Díaz: “La Cuaresma es un tránsito de la oscuridad a la luz, del pecado a la gracia y una sincera conversión”

El Obispo de la Diócesis de la Santísima Concepción, José Antonio Díaz, hizo una profunda reflexión en este tiempo de “Cuaresma" pidiendo una sincera conversión. 
 
RELIGION 01 de marzo de 2026Vientos Tucumanos NoticiasVientos Tucumanos Noticias

obispo"En la cuaresma estamos llamados a hacer cosas que normalmente el resto del año no hacemos. Y por eso estaría bueno que le dediquemos tiempo".

Homilía de Monseñor José Antonio Díaz, en este segundo domingo de “Cuaresma” en la Iglesia Catedral en Concepción.

Mons. José Antonio Díaz: Queridos hermanos, como ya hemos reflexionado el domingo pasado, este segundo domingo de cuaresma nos marca la meta hacia la cual estamos encaminados durante este tiempo. Y la meta es identificarnos con Jesús, no solo mejorarnos moral, éticamente, cambiar nuestras malas costumbres, transformarnos en nuestra manera de vivir, de relacionarnos, cosa que es muy bueno, y ojalá que así lo hagamos.

Algo que podría ayudarnos mucho durante este tiempo de la cuaresma es preguntarle, algo que ya lo dijimos en otras oportunidades, hacer el ejercicio de preguntarle a la propia familia en qué crees que yo puedo cambiar, mejor dicho, que yo tengo que cambiar. Y seguramente nos van a nos van a enumerar una serie de informaciones que por ahí nosotros ni nos dimos cuenta, o tratamos de justificarlas de alguna manera. En la vida familiar, la mirada que los otros tienen, muchas veces, nosotros no la escuchamos, porque a veces tenemos miedo de hablar con sinceridad, o no hemos tenido la oportunidad de que los otros nos digan cuáles son esos aspectos que tenemos que cambiar.

Pero, además de eso, de lo que se trata es de configurarnos a imagen de Jesús, a los sentimientos de él. Y esta experiencia de luz que tuvieron como gracia Pedro, Santiago y Juan delante de quienes el señor se transfigura. Una experiencia luminosa, mística, y que tiene su explicación a partir de que estamos ya en la antesala de la pasión y muerte de Jesús. Y eso iba a producir en los apóstoles un escándalo, es decir, una piedra de tropiezo para entenderlo de alguna manera, por lo que seguramente, y que, de hecho, así sucedió, muchos de ellos salgan huyendo, corriendo, porque tienen miedo, con el mismo temor que aparecen acá en el monte luego de la transfiguración.

Es decir, Jesús los está preparando para la prueba. Y creo que vale la pena también recordar cuáles han sido en nuestra vida esos momentos de luz que nos han permitido soportar el dolor y el sufrimiento que nos han generado algunas dificultades que tuvimos que afrontar personalmente o como familia, pero son estos momentos de luz los que, de alguna manera, nos sostienen en los momentos de oscuridad. De hecho, la Cuaresma es un tránsito de la oscuridad a la luz del pecado, a la gracia, de una situación de vida alejada de Dios a una profunda y sincera conversión, que es una identificación con él con el señor. En esto nos ayuda a pensar y reflexionar el libro del Génesis, en el que el señor dice a Abraham, deja tu tierra natal y la casa de tu padre, y ve al país que yo te mostraré. La tierra prometida, mejor dicho, el término de todo este tiempo de la cuaresma, es la transfiguración, es Jesús, luz del mundo, es el Jesús que vence al pecado y a la muerte. Pero nuestro caminar exige de decisiones concretas, decisiones que muchas veces no las terminamos de tomar porque tenemos pereza, porque es penoso, porque no es divertido, se nos hace cuesta arriba o lo que sea. Pero siempre para transformar o hacer este camino al que el señor nos invita, nosotros tenemos que emprender, mediante una decisión, un camino de liberación.

obispo 1Solo por la gracia de Dios podremos transformar nuestra vida, y por eso necesitamos elevar la mente y el corazón a Dios.

Y la primera liberación que tenemos que hacer es la liberación de nosotros mismos, que siempre tendemos al circuito más corto, diríamos, a permanecer en esos circuitos cerrados, de los cuales no queremos salir, y que consiste en muchas veces en hacer siempre lo mismo, sin cambiar, sin modificar las actitudes, la mirada, el corazón. Y para esto hace falta tomarnos en serio la cuaresma, para adentrarnos en una experiencia de oración más profunda, más intensa, con más tiempo, con más silencio, que nos permita generar la oportunidad del encuentro con el señor. Incluso, en la cuaresma estamos llamados a hacer cosas que normalmente el resto del año no hacemos. Y por eso estaría bueno que dediquemos tiempo. ¿Cuánto tiempo le dedicamos a la oración normalmente? Cada uno sabrá. Pero, a la par de eso, tenemos que preguntarnos, ¿será suficiente? Porque las veces que he preguntado a las personas cuánto tiempo dedicas a la oración, y un ratito a la mañana, un ratito a la noche, y el ratito significa hacer la señal de la cruz, pedirle a Dios que nos dé un, darle gracias a Dios, o pedirle que nos dé un buen descanso, y nada más. Pero la oración transformadora solamente es posible en la medida en que tengamos un encuentro personal con el señor, porque él es el único que puede transformar este camino, esta salida al que le invita el señor Abraham, es el camino que nosotros tenemos que transitar y nos tenemos que animar a modificar conductas, formas de relacionarnos, palabras, esto de desarmar las palabras, a lo que nos invita el papa el papa León, sobre todo en este tiempo de tanto dolor por las guerras que hay en el mundo, es una buena oportunidad para decir, bueno, hay cosas que yo tengo que modificar, y para eso tengo que tomar decisiones. Si a una persona le cuesta mucho superar el vicio del cigarrillo, del alcohol o lo que sea, hoy tenemos que mencionar las drogas también, o si tenemos alguna relación tóxica con alguna otra persona y la tengo que superar, tengo que tomar decisiones, tengo que emprender un camino de transformación.

Y es justamente para lo que el señor lo invita a Abraham, sal de tu tierra natal y la casa de tu padre, emprende un camino de liberación. Por eso la cuaresma evoca los cuarenta años de camino por el desierto que el pueblo de Israel tuvo que hacer para llegar a la tierra prometida, y representa los cuarenta días del desierto que el señor estuvo en el desierto y fue tentado, como hemos escuchado el domingo pasado. Por eso suplicamos, porque ese proceso de transformación solamente se puede realizar por la gracia de Dios. Le pedimos muchas cosas a Dios, cosas, pero normalmente no le pedimos experiencias espirituales transformadoras, no le pedimos, por ejemplo, la conversión. Señor, dame la gracia de convertirme, si yo ya he identificado cuáles son mis pecados, no tengo que contentarme solamente con ir y confesarlo, le tengo que pedir al señor que me dé la gracia de una sincera conversión, y por esa conversión, no solo cambiar actitudes, palabras, sino sobre todo este camino de identificación con el señor. Por eso decíamos en el salmo, señor, que descienda tu amor sobre nosotros. Y el apóstol Pablo exhorta justamente a Timoteo, él nos salvó y nos eligió con su santo llamado, no por nuestras obras, sino por propia iniciativa suya y por la gracia, esa gracia que nos concedió en Cristo Jesús desde toda la eternidad, y que ahora se ha revelado en la manifestación de nuestro señor Jesucristo.

Solo por la gracia de Dios podremos transformar nuestra vida, y por eso necesitamos elevar la mente y el corazón a Dios para que durante esta cuaresma nos encaminemos, salgamos de nuestro acostumbramiento a llevar una vida de fe rutinaria, basada solamente en actos externos de piedad y de caridad, sino que hagamos la experiencia de una real transformación interior. El señor nos está esperando, y el señor quiere que hagamos este camino de liberación y de transformación. Le pedimos a San José, a quien le dedicamos este mes, por eso lo hemos bajado acá, para que presida durante todo este mes, nos presida también en nuestra comunidad. Le pidamos a él también que nos ayude a rezar para que la Pascua no solo esté llena de buenas intenciones, sino, sobre todo, de frutos de vida nueva.

Que así sea.

Te puede interesar
Lo más visto