Gustavo Restrepo: "la pandemia nos enseñó que las ciudades del futuro deberán ser higiénicas"

POLITICA 10 de septiembre de 2022 Por Vientos Tucumanos Noticias
El urbanista colombiano habla de cómo deben prepararse las urbes para que podamos aspirar a vivir en ellas en los próximos 20 años. ¿Estamos cerca o lejos de esos objetivos?
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Restrepo carga con la fama de haber sido uno de los ideólogos de la transformación de Medellín, en Colombia

"La pandemia nos enseñó que las ciudades del futuro deberán ser higiénicas". El autor de este planteo es el arquitecto colombiano Gustavo Restrepo y lo esboza cuando se le pregunta cómo deben prepararse las urbes tucumanas (y las del mundo entero) para los próximos 20 años. "La higienización tiene que ver con tierra limpia; agua limpia y aire limpio. Y para ello se debe trabajar de manera consciente en el ciclo de vida de cada uno de esos aspectos", prosigue.

Restrepo carga con la fama de haber sido uno de los ideólogos de la transformación de Medellín, en Colombia. A sabiendas de eso, se comprende el talante revolucionario de sus reflexiones. "Se trata de planificar el metro cuadrado de cada espacio público verde por habitante. Y no se trata necesariamente de los 16 m2 de los que habla la Organización Mundial de la Salud (OMS); más tiene que ver con la calidad de esos metros", añade, en referencia a los indicadores internacionales para establecer estándares de calidad ambiental.

Lo cierto es que pequeñas o grandes, las ciudades de todo el planeta afrontan desafíos comunes, generalmente provocados por la rápida urbanización y por la crisis climática. Naciones Unidas calcula que más de 4.000 millones de personas (la mitad de la población global) viven en centros urbanos. Para 2050, la cifra superará los dos tercios. Tucumán no es ajena a la tendencia, lo que generará una demanda de viviendas, de sistemas de transporte, de infraestructuras, de servicios, de empleos y de políticas ecológicas.

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- El crecimiento poblacional obliga a las ciudades a ser resilientes. ¿Cómo se logra?
- Estas ciudades higienizadas o sanitarias deberán caminar hacia este concepto de manera despojada. Esto implica que deberán compactarse, hacerse inclusivas y generar pluricentralidades. Además, tendrán que transformarse en ciudades conectadas, saludables, educadoras y mixtas. No debería preocuparnos tanto las densidades, sino los números de camas que tengan las manzanas. Por último, hay que pensar las ciudades en equilibrio consigo mismas y con su entorno. Y para ello resulta fundamental que se pongan en la balanza tres grandes elementos: el medio ambiente, la sociedad y la economía circular.

- ¿Qué son las ciudades sostenibles?

- Esto tiene que ver con la visión de gobernanza de los territorios, ya sea urbanos o rurales. Actualmente se debe contar con una visión regional y con una visión metropolitana. Y ambas visiones deben conjugar la planificación entre los distintos municipios que componen esa área metropolitana.

- ¿La política toma decisiones inteligentes?

- Para que sean inteligentes, las decisiones de la política deben estar sustentadas en data. Esto implica que revisemos los temas ambientales, los comunitarios, los sociales y los de economía con dos versiones: la consulta ciudadana y la data. Solo así se puede articular la información disponible y formular decisiones completas y acertadas.

- Al menos en lo declamativo, el mundo va arrastrado por una fiebre verde que lo impulsa a devolverle naturaleza a las ciudades.

- Sí. Los espacios verdes públicos ayudan a las ciudades a mitigar y adaptarse al cambio climático y sirven como lugares importantes para la convivencia entre las personas. Los espacios públicos son los que nos integran. A veces, nos quedamos en un gran mapeo. Y se nos olvida la necesidad de un espacio público próximo; que es el lugar de todos. Y no solo se trata de montarlos, sino que deben conjugar el medio ambiente; la movilización; la señaléctica; el moviliario; los nuevos conceptos de género; el paisaje; el clima; la iluminación; los recorridos y las sendas para bicicletas y vehículos.

- Acabamos de tocar otro tema importante: la movilidad.

- Cuando hablamos de movilidad hablamos de conexión; hablamos de conectar los territorios y las distintas centralidades. Esto implica acercar los centros a los vecinos, para que no tengan que realizar grandes desplazamientos. El ser humano tiene que tener cerca su vivienda, su trabajo y su recreación.  

- Usted fue contratado antes de la pandemia por ciertas ciudades tucumanas, como San Miguel de Tucumán y Yerba Buena. ¿Qué opina de nuestro transporte?

- Hay que pensar en el transporte público como un elemento esencial que dignifica a los ciudadanos. Los tucumanos necesitan un servicio de calidad, que les permita desplazarse de forma cómoda, segura y confortable. Hoy no se vive a tantos kilómetros, sino a tantos tiempos. Cuando conocí Yerba Buena, por ejemplo, lo primero que imaginé es que podría convertirse en una ciudad de los 10 minutos. Eso significa que uno pueda ir desde su casa hasta la oficina en 10 minutos. Y que lo haga en bicicleta, a pie o con algún sistema integrado de transporte.

Fuente: La Gaceta 

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